Un blog que recopila reseñas, informaciones, fotografías y escaneados de esos tebeos, cuentos, troquelados y revistas inencontrables con personajes clásicos europeos, en su mayoría españoles, aderezado con una sección de ''dedicatorias'' para los más fetichistas.

viernes, 18 de septiembre de 2009

En busca del templo perdido

Superlópez: En busca del templo perdido; Jan; Ediciones B; Magos del humor # 120; 10,40 €;

Jaime
y Luisa esperan un avión en Madrid para ir derechitos a Egipto a pasar unos días, mientras que Juan se queda en Barcelona, en la oficina. Es entonces cuando Jaime avisa a Juan de que Luisa ha desaparecido en el templo de Debod, y Superlópez vuela a Egipto a buscarla. Se pasa medio tebeo dando vueltas por Egipto buscando el templo de Debod, para darse cuenta más tarde que dicho templo está en Madrid, ya que fue un regalo de Egipto por la ayuda prestada por España en 1968.
La búsqueda de nuestro protagonista en Egipto hubiese tenido gracia si el lector no supiese que el templo de Debod está en Madrid, pues al abrir el tebeo, es lo primero que te explica. La otra parte de la historia cuenta cómo un empresario, el señor Gililil (con la cara del Tío Gilito), quiere edificar el rascacielos más grande del mundo donde está el templo, un lugar perfecto para recalificar. ¿Cómo hacerlo? ¡Haciendo creer que hay un espíritu en el templo! La gente se asustará y se manifestará para que devuelvan al templo a su lugar de origen.

La persona que ha conseguido que aparezca allí un ser de otro mundo es el propio profesor Escariano Avieso, que con el “apoyo” de Al Trapone y su banda, contratados por Refuller, se reembolsarán parte de la fortuna que amasará el señor Gililil. Superlópez deberá descubrir el misterio y rescatar a Luisa. Una historia entretenida de Superlópez, pero JAN ha hecho otras mejores recientemente, como La casa amarilla.
Una pena que el color sea Photoshop, cuando JAN es un maestro con las acuarelas líquidas y los lápices de color, donde las páginas ganarían más, tendrían más vida y encanto, dejando atrás efectos del ordenador y otras coserías.

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