Un blog que recopila reseñas, informaciones, fotografías y escaneados de esos tebeos, cuentos, troquelados y revistas inencontrables con personajes clásicos europeos, en su mayoría españoles, aderezado con una sección de ''dedicatorias'' para los más fetichistas.

martes, 7 de julio de 2009

Fordlandia


Fordlandia; Marsupilami # 6; Franquin, Batem, Yann; Salvat; 9,00 €.

Último número publicado en España, y donde intervienen nuevamente gran cantidad de personajes humanos y familiares. Siguiendo la línea de calidad de dibujo de Batem, Yann nos cuenta una historia algo más que entretenida, que comienza cuando el río Miajapán del Amazonas se seca por la creación de una enorme presa, y el Marsupilami se da cuenta cuando han secuestrado a su hembra. Sin pensarlo, se lanza en su busca y, como ha ocurrido en otras ocasiones, sus amigos Pipo y Sara le acompañan, siguiendo pesquisas, hasta enterarse que alguien está cazando animales.

Nuevamente aparece en escena el gordo Capitán de La Santa Calamidad, junto al cazador furtivo Backalive, pero aquí no acaba la cosa, pues el viejo amigo Noé también entra en las viñetas con Venus, la Marsupilami negra, buscando al Mars negro que también ha sido capturado.

Navegando juntos en un barco, llegan a Fordlandia, una antigua ciudad avandonada real como la vida misma como he podido comprobar en la Wikipedia:
Fordlandia (o Ford Land) fue, a principio de los años 30, una población establecida a orilla del río Tapajós, afluente del Amazonas, cuyos centros urbanos más próximos eran Santarem y Belem. Fue ideada por Henry Ford para establecer más de 20.000 hectáreas de cultivos de planta de caucho, cuya producción satisfacería la demanda de caucho de la Ford, y rompería el monopolio británico y holandés, originado por las plantaciones en el sudeste asiático, Malasia principalmente. Por diferentes factores, principalmente por que no sabian como cultivar el caucho, estas plantaciones no prosperarían, y darían como resultado que para cuando se produjo el abandono de la ciudad, en los años cuarenta, Ford había acumulado pérdidas por valor de veinte millones de dólares (doscientos millones al cambio de hoy) mientras el caucho sintético convertía al natural en obsoleto. Hoy, Fordlandia es una ciudad abandonada que descansa perdida en el corazón del Amazonas, frecuentada tan sólo por unos pocos granjeros y algún turista ocasional.

Allí se toparán con una explicación a todo, pero en absoluto coherente.


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